hasta.

 

|| hasta el cohete.

loc. adv.  «coloq.».   V. hasta las patas.

¡Qué asco!, con razón el fútbol peruano está hasta el cohete: dirigentes que contratan a jugadores viejos sin dar oportunidad a nuevos valores y si no le sale bien el torneo se retiran para no gastar plata.

|| hasta el copete.

 Con la paciencia colmada.

Sí, pues, lamentablemente ella y sus cambios inexplicables me tienen hasta el copete. Lo de hoy, cuando ya estábamos por terminar el primer set, ganando con buena ventaja, ya es el colmo...

|| hasta el cuete.

loc. adv.  «juv.».   V. hasta las patas.

Yo tengo tres PC en casa y siempre me andaba bien, y en estos últimos días la señal andaba hasta el cuete, llegaba a las justas 100 kb.

|| hasta el culo.

loc. adv.  «vulg.».   V. hasta las patas.

Ay, enano, enano, ¿cómo te lo explicamos para que no te ofendas? No insistas más. Claudica. Ríndete. Es inútil. Escribes hasta el culo.

|| hasta el huin.

loc. adv.  «juv.».   V. hasta las patas.

Tu blog video, chibolo, es una burda cajita de resonancia de los medios. ¡Hasta el huin, cumpa!

|| hasta el perno.

loc. adv.  «pop.».   V. hasta las patas.

Me parece muy irresponsable dar tantos días de feriado a los trabajadores públicos que son pagados con los impuestos del pueblo, encima que la atención estatal está hasta el perno.

|| hasta el pincho.

loc. adv.  «vulg.».   V. hasta las patas.

Juegan hasta el pincho un tiempo, y después ya no pueden recuperar lo perdido.

|| hasta el queque.

loc. adv.  «coloq.».   V. hasta las patas.

Antes era un patio, pero como ya el piso estaba viejo y las paredes hasta el queque, decidieron remodelarlo y se hizo una sala.

|| hasta el queso.

loc. adv.  «juv.».   V. hasta las patas.

El guion hasta el queso, personajes estereotipados, malas actuaciones... En conclusión: un bodrio.

|| hasta el totorrete.

loc. adv.  «euf.».  p. us.   V. hasta las patas.

Esa página está hasta el totorrete. No hay resultados generales de la segunda vuelta.

|| hasta la remaceta.

loc. adv.  «coloq.».   V. hasta las patas.

Los organismos públicos están hasta la remaceta. Por ejemplo, según los encuestados, no confían en la PNP tampoco en el Congreso.

2.    V. hasta el copete.

Aparte de los intoxicantes nombres de los nidos y jardines de la infancia, tiendas y boutiques de toda clase... ¡Estamos dolarizados hasta la remaceta!

|| hasta las caiguas.

loc. adv.  «coloq.».   V. hasta las patas.

Ya era tiempo de que la gente de Pucallpa opte por una cultura de cine más formal y no esté comprando piratería, que para variar sale hasta las caiguas y mal grabada.

|| hasta las cangallas.

loc. adv.  «coloq.».   V. hasta las patas.

Sabido es que la Madre Patria está hasta las cangallas y que el desempleo se acrecienta día a día.

|| hasta las huevas.

loc. adv.  «vulg.».   V. hasta las patas.

La preparación y la seriedad que se le pone a este trabajo es hasta las huevas. A las pruebas semanales me remito...

|| hasta las patas.

loc. adv.  «coloq.».  En muy mal estado o situación.

Me han contado que al men del Curibama le gusta maltratar a sus peloteros; por eso, el equipo anda hasta las patas.

|| hasta las wiflas.

loc. adv.  «juv.».   V. hasta las patas.

Cambien de reporteros, que están hasta las wiflas.

|| hasta los Portales.

loc. adv.  «coloq.».  Areq.  <En referencia a un brindis> Hasta el fondo.

Feliz día, paisanos, tomemos la chicha hasta los Portales.

|| hasta su mano / hasta sus manos.

loc. adv.  «coloq.».   V. hasta las patas.

Marcial borracho hasta su mano no pudo darse cuenta de lo que hacía.


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